2 de octubre 2009
La salud parece que no me acompaña últimamente, primero fue el pasado año en el Broad Peak donde tuve que abandonar la montaña por un problema importante de desprotección de los dos dedos pulgares de mis manos, ya que han sufrido durante un año las consecuencias de una especia de "eccema dishidrótico "que hacía peligrar mis ya deterioradas manos. Aún sigo con los mismos problemas, parece ser que con el frio y el invierno, se acentúa el "eccema".
Este invierno y esta primavera pasada he estado entrenando con intensidad, pues tenía en mente estar en un buen nivel para el verano y poder hacer la "trilogía" de los Alpes. Pues bien, a finales de junio comencé a resentirme de mi pierna izquierda. Inicié un periodo de reposo para recuperarme pero no parece que la situación mejoraba y en la medida que avanzaban los días, el dolor era más intenso con unos claros síntomas de "lumbociatica". La sombra de una posible "hernia de disco" asomaba en mi mente, por lo que decidí acudir a un especialista para saber el alcance de la lesión.
Después de practicarme unas radiografías y una resonancia magnética, el pronóstico no podía ser peor. Una "hernia de disco" que se complica por tener el canal lumbar L4 y L5 muy estrecho (parece ser que es congénito). Los pronósticos no parecen que sean muy "halagüeños" pero siempre tengo la esperanza que pueda eludir el quirófano. Pero a medida que pasan los días y a pesar de estar descansando y disfrutando de la playa de Urdiales, los dolores se agudizan y ya a mediados de agosto prácticamente no puedo andar.
El Dr. Imanol Vega "traumatólogo" que está llevando el caso, me programa una infiltración para mejorarme mientras se prepara la intervención, pero dicha infiltración no surte ningún efecto, por lo que la intervención quirúrgica es ya inevitable. En la actualidad tengo ya prácticamente hecho el preoperatorio, a la espera de que el equipo médico me confirme la fecha de intervención.
El futuro lo tengo asumido. Los especialistas que me han visto, (amigos incluidos) me dicen que con un poco de suerte quedaré bien para seguir haciendo deporte, pero que del Himalaya me vaya olvidando.
Solo espero y deseo que al menos pueda subir de vez en cuando a Cerredo o al Gorbea y poder seguir practicando ciclismo, natación etc., en definitiva, poder seguir teniendo una vida activa deportivamente hablando, aunque ahora ya no estén en mi mente los grandes proyectos.
Confirmada la fecha de intervención quirúrgica. Será el 13 de octubre y el plan para quirófano es: recalibrado y artrodesis 360º TLIF L4-L5 + Dinámico L3-L4 pendular con barra.
27 de octubre de 2009
Ya estoy en casa, en plena recuperación y con unas muy buenas sensaciones después de haber sufrido algo más de la cuenta ya que con la intervención quirúrgica del día 13 de octubre, los días sucesivos no fueron nada gratos. Primero porque estuve dos días en un mareo permanente además de seguir notando los dolores neuropáticos en la pierna derecha, que en la última etapa fue muy aguda. Y segundo porque a medida que pasaban los días, los dolores se acentuaban.
La suerte se alió de mi parte, pues gracias a Eduardo Portillo Bringas (Jefe del servicio de Neurocirugía del Hospital de Navarra) y (amigo personal), que vino a visitarme en varias ocasiones. detectó en una exploración neurológica de sensibilidad y movilidad de mis pies (exploración que se repetía habitualmente cada vez que me visitaba), que los dedos del pie derecho, estaban perdiendo fuerza y sensibilidad, con el peligro inminente de que lo siguiente fuese el "empeine" que en caso de producirse significaría una incapacidad definitiva en ese pie. Era el sábado día 17 cuando a la vista de estos acontecimientos, localizamos al cirujano que me intervino y en dos horas ya estaba organizada la reintervención para el día siguiente.
El día 18 después de un Scanner y una Resonancia Magnética, me llevaron a quirófano pues parece que se había producido una "hernia" aún mayor de la que ya había anteriormente.
Los días sucesivos ya empecé a notar una mejoría aceptable, pues la desconfianza en el desarrollo de las dos intervenciones, estaba presente en mí en todo momento.
Espero y deseo que todo esté correcto y al menos en muchos años no tenga que volver a quirófano.
Después de 9 días desde la última intervención, los dolores parecen haber desaparecido, aunque existan las lógicas molestias tanto en el lugar de la intervención como en la pierna derecha (qué fue la que más me hizo sufrir) me doy tres o cuatro paseos al día y hoy he recorrido en el paseo de la mañana 3 km. todo un record después de estar sin andar nada de nada desde mediados de agosto.
26 de diciembre de 2009
La recuperación ha sido espectacular, con poco más de 2 meses, ya he subido al "Gorbea" y a "Cerredo" un total de 10 veces, y en varias ocasiones con mucha nieve. Aunque las bajadas las haga con mucha precaución, por miedo a las caídas, tanto el ritmo de marcha como las sensaciones físicas, son excelentes.
Lo cierto es que desde que salí de la clínica, no he dejado ni un solo día de seguir las pautas de rehabilitación. Comencé caminando 200 o 300 metros y últimamente me hago en torno a los 14 kilómetros además de que hay días que me voy al monte como ya he comentado.
He estado en un centro de rehabilitación con veinte sesiones de masajes, corrientes y ultrasonidos.
De seguir así con este ritmo de mejoría, para el próximo verano intentaré ir a los Alpes para probarme un poco. El Mont Blanc y El Monte Rosa pueden ser mis objetivos. Siempre con prudencia y con el menor peso posible en la espalda.